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«Somos Iguales»: festival por los derechos de las NIÑAS en Honduras

«Somos Iguales»: festival por los derechos de las NIÑAS en Honduras

El pasado 21 de agosto, en la ciudad de El Progreso, Honduras, tuvo lugar el Festival “Somos iguales”, un evento que sirvió como broche de oro a los talleres impartidos  en el marco de la campaña La LUZ de las NIÑAS en el país, y al que asistieron tanto las niñas participantes en el proceso, como el equipo de Fe y Alegría y numerosas instituciones del ámbito educativo.

El proceso comenzó en 2020, año marcado principalmente por la pandemia pero que en Honduras se vio triplemente golpeado con la llegada de dos huracanes. Comenzar el proceso de información con 10 niñas de los centros educativos asociados a Fe y Alegría Honduras, cuando parecía que lo ‘raro’ se había vuelto normal, fue realmente un halo de luz. Reuniones, algunas virtuales, otras presenciales con todas las medidas y un poco de miedo al principio, pero sobre todo, emoción e ilusión. Madres e hijas llegaban a recibir la información y compartir su disposición con ganas de aprender, de participar en un proceso que sólo podía tener resultados positivos, y así está siendo. 

“Nuestra Luz brilla” es el lema de la campaña La LUZ de las NIÑAS en Centroamérica, y que se está desarrollando de manera simultánea en varios países, como Perú, Nicaragua, El Salvador y Honduras. Ahora hay grupos de niñas que trabajan desde diferentes ramas artísticas para la prevención de la violencia, empoderarse y aprender, para poder hacer lo mismo con sus familias y en sus escuelas en el futuro. 

El punto de partida fue un diagnóstico de cómo percibían las niñas la violencia que habita cerca de su realidad de ser niñas, con la realidad que viven en sus casas, escuelas y en la calle. El resultado fue parecido en los cuatro países, por suerte no todos los resultados son desalentadores: 9 de cada 10 niñas y adolescentes perciben que en la escuela las tratan con respeto y las escuchan, pero si tenemos algunos datos que queremos cambiar: 9 de cada 10 niñas dicen tener miedo al caminar por la calle, 9 de cada 10 niñas callan frente a la violencia. Sabemos que podemos hacer que su luz brille, y que no tengan miedo y que alcen su voz ante las injusticias para que el presente que vivimos y el futuro que llegará sea menos violento en general y más equitativo con las niñas en particular. Pero no estamos trabajando en ello de cualquier manera, queremos hacerlo a través del arte, para que ese cambio, crecimiento y empoderamiento nazca desde el sentir. ¿Y cómo se puede hacer eso? Contando con profesionales que creen (de crear y de creer) en la misma luz. Cada país está desarrollando diferentes talleres: danza, escritura creativa, expresión corporal, teatro, canto…

En Honduras el 8 de mayo dio inicio la fase de los talleres artísticos, nosotras comenzamos con expresión artística plástica, dibujo, pintura, ilustración de la mano de Tatiana Sorto, artista multidisciplinar progreseña. Esta fase se desarrolla de manera simultánea en Perú, El Salvador, Nicaragua y Honduras. Cada país elige el área para trabajar en su luz. 

Dos de los talleres que se realizaron durante los meses de mayo y junio fueron: expresión artística y canto. Fruto del último, y como resultado del esfuerzo y trabajo realizado, el grupo de niñas grabó un videoclip de su canción, a través de la cual reivindican su derecho a ser niñas libres de violencia.  

Es realmente emocionante formar parte del proceso creativo y compartir con las niñas. Además de los talleres artísticos, aprovechamos los cambios de disciplina para trabajar con ellas liderazgo y educación sexual, con dos talleres llenos de preguntas, juegos y nuevos aprendizajes. Además, nos dimos cuenta, que las mamás y abuelas en su mayoría, y algún papá, se quedaban esperando a que acabaran los talleres, así que en el de salud sexual donde hablamos de la menarquía, que es el nombre de la primera menstruación, y de la importancia de reconocer nuestro cuerpo y nombrarlo sin tabúes, les hicimos partícipes y nos contaron cómo a ellas no les explicaron nada del ciclo menstrual o cuántas cosas no podían hacer por ser niñas o tener la menstruación. 

Sara Santos Álvarez, VOLPA de Entreculturas en El Progreso, Honduras

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